Relato erótico con premio…

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Una Noche con Clara. de M. Velasco.

Hace años que no sabe lo que es dormir. Los médicos dicen que tiene que aprovechar la noche para descansar, echarse en la cama con los ojos cerrados y relajarse. Pero no puede. Durantela semana Clarase va temprano a la cama, con un beso de buenas noches y un deseo, siempre el mismo: «que tengas un buen viaje». Entonces se dedica a leer algún libro, esperando a que Clara se duerma para que su presencia nerviosa junto a ella no la turbe y le impida dormir. Va en silencio al dormitorio. Ella ha dejado encendida la luz de la lámpara de noche para que la vea bien. Su pelo largo, negrísimo y ensortijado se desparrama sobrela almohada. Lacontempla desde el vano dela puerta. Sedesnuda y se tiende junto a ella, dejando caer la cabeza muy despacio sobrela almohada. Losmédicos dicen que tiene que dedicar las horas nocturnas a descansar, y sobre todo no pensar. Es fácil, en la eternidad silenciosa de la noche, obsesionarse con una idea, incluso la más simple, y terminar presa del agotamiento. Y ni siquiera el agotamiento ayuda a dormir.  Se vuelve hacia Clara, se acerca a su rostro todo lo que puede sin llegar a tocarlo para sentir su calor, para respirar el aire que ella ha usado. Dice te quiero en voz muy baja, ella lo oye en sueños y sonríe. Mira el reloj dela mesilla.
Son casi las doce. Cuando conocí a Clara aún no me había recuperado de lo de Raúl.
Aquella noche había quedado con Silvia y Alberto para cenar. Silvia estaba preocupada, se pasó toda la cena preguntándome cómo estaba y mirándome con ojos de lástima, sin darse cuenta de que no era compasión lo que yo necesitaba y que con esa actitud sólo conseguía recordarme que me acababan de dejar.
No fue una cena muy agradable. El matrimonio de Silvia y Alberto no marchaba bien y no se esforzaban en disimularlo. Discutían todo el tiempo por los motivos más estúpidos. A los postres Silvia empezó a quejarse de su cabeza. Cuando salimos al frío de la noche se disculpó.
–Creo que mejor me voy a casa, no os quiero arruinarla noche. Pasadlo bien.
–No te preocupes, cariño –dijo Alberto–, no estaremos mucho.
–Cuídamela –dijo Silvia mientras me besaba.
Alberto y yo nos metimos en todos los bares que encontramos en nuestro camino. Bebimos mucho y hablamos muy poco. De aquella noche recuerdo el suelo mojado y la niebla; luego las imágenes se vuelven confusas e indescifrables hasta el último bar, en que recobré la lucidez de un plumazo.
Era un café tranquilo, cerca de mi casa. Nos habíamos prometido que aquella iba a serla última. Estábamossentados en un rincón apartado cuando de pronto, ante mi sorpresa y la suya, empecé a sincerarme con Alberto.

No sé por qué lo hice. No le apreciaba. Alberto era un patán egocéntrico al que le gustaba jugar a seducirme. Desde que terminé con Raúl me perseguía a todas partes, sonriéndome con esa empalagosa mirada de si tú quisieras.
A pesar de todo, yo estaba tan borracha o tan desesperada –o las dos cosas– que le solté toda la amargura que me rondaba el corazón. Le hablé de lo sola y defraudada que me sentía y de mi miedo al futuro. Le dije que me gustaría ser otra persona, o al menos empezar de nuevo y hacer bien las cosas desde el principio porque la sensación de que mi vida estaba podrida desde la raíz me impedía tomarme en serio cualquier intento de recuperarla. Yo hablaba como si Alberto me importara, como si confiara en él. En realidad estaba hablando sola. Alberto seguramente pensó que aquel arrebato de sinceridad unido a mi estado alcohólico era una señal inequívoca de que la situación era propicia. Yo estaba, en fin, borrachamente triste y decaída.
–¿La conoces?
Volví la cabeza hacia donde él miraba y vi a una mujer de unos treinta y cinco años sentada en un taburete junto a la barra, hablando con el camarero.

–No hace más que mirar hacia aquí. Pensé que igual era amiga tuya.

Este es el prinicipio de la historia que os contamos en este blog hace ya alguna semana…y seguiremos la historia más adelante…

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Acerca de Sexoguay

Gerente de la tienda erótica Sexoguay-Haizegoa. Experto Universitario en Sexualidad Humana. Máster en Promoción de la salud sexual. Miembro de la AES Director del equipo que ha hecho el juego erótico Trivial Sexoguay
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3 respuestas a Relato erótico con premio…

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